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Soy ese hombre que vivía como el necio, sin referencia a Dios ni a Su ley. Me creía el protagonista de la película y pensaba que tenía todo bajo control. Pero la gracia de Dios en Cristo Jesús entró a mi vida inmerecidamente y me mostró la realidad de mi condición natal, la página oscura de mi vida: muerto al pecado con una extremada pobreza espiritual, prisionero y esclavo de mi propia miseria. Nacido en pecado, sin fe y sin esperanza (Salmo 51:5; Efesios 2:1-3). En cambio, por la gracia de Dios, hoy vivo para Su gloria en Cristo Jesús, teniendo mi gozo en Él para siempre y aún sigo con la enorme necesidad de Su gracia continua.

Ismael Hilerio, Jr. Ismael Hilerio, Jr.

Preparados y firmes

El cristianismo es una fe razonable y no una fe ciega. Los cristianos apologistas presentan razones para creer en el Dios verdadero basándose en su revelación a través de la creación, la Biblia y el Señor Jesucristo.

De acuerdo con el Diccionario colegial Merriam-Webster, «la apologética es un argumento sistemático y lógico que surge en defensa de una doctrina». La apologética es también una rama de la teología dedicada a la defensa de temas tales como el origen del universo, la existencia de Dios, la autoridad de las Escrituras y la deidad de Cristo. La palabra griega para apologética es apología, que significa «defensa o respuesta». W. E. Vine, Vine’s Complete Expository Dictionary of Biblical Words, «Diccionario expositivo completo de palabras bíblicas de Vine», ed. electrónica (Nashville: Thomas Nelson, 1996).

Los cristianos estamos llamados por el apóstol Pedro para dar defensa a la esperanza y de la fe que proclamamos de Jesucristo, 1 Pedro 3:15: «…estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que les demande razón de la esperanza que hay en ustedes». Por lo visto, la preparación para defender nuestra fe surge de una realidad fundamental que se basa en la doctrina cristiana que ha enfrentado desde su inicio burla, rechazo y críticas. Esta necesidad de estar preparados no es meramente defensiva, sino que responde a nuestro compromiso con la verdad que profesamos. No una meramente verdad, sino la Verdad absoluta que está personificada en la Persona de Cristo. Mejor dicho, Cristo es la verdad misma que proclamamos. Por cierto, Juan 14:6, Jesús mismo se declaró el Camino, la Verdad y la Vida y nadie llega al Padre sino por Él. Aquí vemos una declaración que resume la identidad y misión de Cristo en el Evangelio de Juan.

¿Qué significa la declaración de Jesús en Juan 14:6? Significa que Jesús, siendo el camino, representa acceso al Padre. Cristo funciona como único mediador entre Dios y la humanidad (1 Timoteo 2:5), y por medio de Él tenemos entrada al Padre (Efesios 2:18). No estoy hablando de una ruta entre muchas opciones, sino de la única vía de reconciliación con Dios. El camino absoluto. De igual forma, dice ser la verdad que apunta a su naturaleza reveladora. El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad (Juan 1:14). Esto implica que Jesús no simplemente enseñó verdades abstractas; Jesús enseñó que Él mismo era la verdad absoluta. Que todo lo que salía de su boca era pura verdad que revelaba completamente el carácter y el propósito de Dios para la humanidad. Y último, se describe como la vida misma. Sin Jesús no hay vida; Él es el soplo que respiramos. Si morimos en Él, es garantía que resucitaremos en Él (Juan 11:25-26). Siendo Jesús el camino y la puerta (Juan 10:9), Su afirmación exclusiva nos dice que Él es la puerta para entrar en el reposo eterno junto al Padre.

Si tenemos esperanza y fe en la vida, en el camino, en la verdad y en la puerta que es Jesucristo, entonces, el apóstol Pedro nos exhorta a estar siempre preparados para presentar defensa ante quienes demanden razón de nuestra esperanza y fe. Pero esto va más allá de una simple respuesta reactiva. El cristianismo es una fe razonable, no ciega, y los cristianos debemos presentar razones del porqué creemos en Dios basándonos en Su revelación general a través de la creación y a través de Su revelación especial, la Biblia, el Verbo hecho carne.

Basándonos en una preparación sólida y fundamentada en la revelación general (Salmo 19) y especial (2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:19-21), siendo Jesucristo el Verbo hecho carne, fortalece tanto a los creyentes como a quienes cuestionan: la apologética refuta falsas enseñanzas, desafiando el pensamiento de los incrédulos y fortalece la fe de los creyentes a preservar la teología bíblica.

La apologética es una parte importante de la batalla…

  1. para refutar las falsas enseñanzas

  2. para desafiar el pensamiento de los incrédulos

  3. para fortalecer la fe de los creyentes

  4. para preservar la teología basada en la Biblia

Finalmente, no olvidemos que la apologética comienza con amor genuino y reverencia por Jesús y su objetivo es que Cristo sea reverenciado como Señor en nuestras vidas y las de otros mientras hacemos apologética compartiendo el conocimiento de Dios mediante las razones de nuestra esperanza en Él.

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