Soy un receptor indigno de Su gracia

Soy un receptor indigno de Su gracia

Tal vez, la frase: “Soy un receptor indigno de Su gracia” podrá ser inadecuada en esta era cínica en que vivimos. Inclusive, me atrevería decir para algunos cristianos por igual. Esto se debe a que por naturaleza las personas se aferran en un concepto alto de sí mismos. Por esta razón, se sienten moralmente dignos, súper orgullosos de lo que han logrado por sí mismos y de ser individuos moralmente espirituales debido a los principios que han desarrollado sin estar conectado con una iglesia local. Es decir, justifican sus acciones al decir que para ser una persona moralmente religiosa o espiritual no hay necesidad de asistir a una iglesia o pertenecer a ella.

La frase: “Soy un receptor indigno de Su gracia” ha venido a ser inoportuno en esta era por los argumentos que el posmodernismo ha venido infiltrando en las personas de mundo, y en los púlpitos dentro de las iglesias posmodernas donde la predicación de la Palabra de Dios ha sido disminuida por la atracción del humanismo. Sin embargo, ¿no esto lo que afirma el Evangelio de la gracia de Dios en Cristo? Qué somos precisamente indignos e inmerecedores de Su gracia y amor. Al decir, que la indignación suele ser una reacción espontánea contra algo que se considera inaceptable podríamos llegar a la conclusión que eso es lo que nosotros somos para Dios cuando vivimos sin referencia a Él “indignos” por ser quebrantadores del pacto. Y al mismo tiempo, todo lo que recibimos es solamente por amor, así mismo. Es ahí cuando podemos entender lo que el texto dice: “si somos infieles, Él permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo.

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Aun nosotros siendo indignos e hijos del Altísimo y si sufrimos por causa de Cristo y viviremos y reinaremos por siempre con Él. En otras palabras, Dios es fiel tanto en Su promesa de salvación como en el juicio de los miserables. Dios no puede hacer nada que contradiga Su naturaleza santa y perfecta. Al contrario, ¡Su naturaleza sería imperfecta! Y por ser imperfecta, sería un dios imperfecto.

“Ser un receptor indigno de Su gracia” implica reconocer que a menudo despreciamos Su sangre y menospreciamos Su amor porque el amor hacía Él nos inclina a confiar y a obedecer Su Palabra. Inclusive, he aprendido que a veces las circunstancias nos desafían para poner a nuestros seres queridos o cualquier cosa antes de Cristo, y buscamos a justificar nuestras acciones y si no encontramos algo que las justifique… entonces, fabricamos una declaración inapropiada para hacerlo. En cualquier caso, estos comportamientos no deben sorprendernos ya que nuestra naturaleza inclinada hace que nuestro corazón sea un taller de idolatría.

Solamente el Evangelio de Cristo nos lleva a ver la realidad de nuestra naturaleza y nos humilla cuando su mensaje expresa nuestra extremada pobreza y nos revela nuestra carencia de bienes espirituales y de nuestra incapacidad total para salvarnos. Sin duda alguna, nuestra condición es lo que el apóstol Pablo expresó en Romanos 3: 9-18—sobre el tema: “No hay justo”. Por esta razón, el hombre desde su desobediencia carece del principio de la sabiduría (Proverbios 9:10) y de esta falta de reverencia a la majestad de Dios brotan todos los desórdenes de la sociedad humana (Romanos 1:21-32).

“El ser un receptor indigno de Su gracia” nos inclina a la gratitud y dar gloria a Cristo solamente. Todo lo que tenemos es por gracia. Sea nuestro trabajo, nuestra familia, nuestras relaciones, nuestros alimentos, y etc. Aún el aliento que surge de Dios es el aire mismo que respiramos. ¿Cuál debería ser nuestra actitud aun nosotros siendo indignos de Su gracia y amor? ¿Cuál fue la expresión del rey David en el Salmo 116:12 cuando su vida estuvo en peligro? La expresión fue en sí misma una interrogación. ¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo? Al yo considera Su gracia y el favor inmerecido tengo que decir que nuestras acciones de gracias y alabanzas nunca deberían cesar. Debemos sentirnos sumamente agradecidos y comprometidos con Cristo…, y recordar las palabras de Juan Calvino cuando dijo: “Un perro ladrar cuando su amo es atacado. Yo sería un cobarde si es atacada la verdad de Dios y permanezco en silencio”.

Por otra parte, cuando observo los mensajes de las iglesias de hoy, “NO ESTOY HABLANDO DE TODAS LAS IGLESIAS”. Se demuestra a tener un evangelio centrado en la dignidad, autoestima y autoimagen de las personas como también se exhibe el evangelio de la prosperidad. ¡Predicamos lo opuesto! Usan el nombre de Cristo para atenerse a esos propósitos que han fabricado a causa de Cristo y usan la palabra “gracia” bajo un contexto de mutua colaboración. Es por esta razón que detesto estos evangelios posmodernos que suelen a predicarse en Trinity Broadcasting Network (TBN) y ciertas personas que acuden a las plataformas sociales.

Por esta convicción, no perderé el sueño si cualquier miembro de la familia o amistad no se conecta ni se relaciona con este servidor. La única preocupación es que estaré orando por ellos para haber si es la voluntad del Señor de concederle a ellos el arrepentimiento que necesitan; ya que en su estado de depravación total nunca podrán arrepentirse por sí mismo. Eso sería una contradicción a su naturaleza pecaminosa. Asimismo, como el etíope nunca podrá mudar su piel o el leopardo sus manchas… así nosotros, en nuestra naturaleza pecaminosa nunca podremos a hacer el bien que glorifique a Dios aun estando acostumbrados a hacer el mal.

En consecuencia a su condición, se necesita el don del arrepentimiento para vida que es una gracia salvadora por la cual el pecador teniendo un verdadero sentimiento de sus pecados, y conociendo la misericordia de Dios en Cristo, con dolor y odio de sus pecados se convierte de ellos a Dios con plena determinación de alcanzar una nueva obediencia. Y ese arrepentimiento viene soberanamente de una elección incondicional de Dios hacia el pecador que lo constituye a ser un receptor indigno de Su gracia inmerecida. Ese debería ser el motivo de nuestra predicación y de nuestra alabanza.

  1. Catecismo Menor de Westminster, pregunta y respuesta #87: ¿Qué es el arrepentimiento para vida?

Ismael Hilerio works at Volunteer of America, as an Outreach Worker in the City of Camden, New Jersey. Studies MDiv. and Counseling at Seminario Internacional de Miami, (MINTS).